Las frutas y las verduras deben estar involucradas en la alimentación de todas las personas. Desde los seis meses de edad, se pueden empezar a incluir estos productos, ante la llegada de la etapa de alimentación complementaria en los bebés, la forma de involucrar las frutas y las verduras en esta edad, la determinará un pediatra.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona que estos alimentos deben consumirse a diario, lo más recomendable es hacerlo de la siguiente manera. Consumir una porción de fruta en el desayuno, en las onces de la media mañana y en las de la tarde; las verduras deben estar presentes tanto en el almuerzo como en la cena.

Datos revelados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), dimensionan los riesgos que conlleva el no consumir frutas y verduras. Esta problemática se ha convertido en la causa de alrededor del 14 % de las muertes por cáncer gastrointestinal en todo el mundo, del 11 % de los decesos que se generan por cardiopatías isquémicas y del 9 % de los ocasionados por accidentes cerebrovasculares.

El diario La Vanguardia en su sección de salud y cuidado personal menciona la lista de algunas verduras y frutas que vale la pena comerlas con piel para obtener todos sus beneficios. Cabe mencionar, que el producto debe estar previamente lavado y desinfectado antes de su consumo.

  • Berenjena: Blanca Salinas, nutricionista del Colegio de Dietistas de Catalunya (Codinucat) explica que la diferencia de colores de la cáscara y el interior de la berenjena indican que ambas están dotadas con diversos componentes.
  • “La piel púrpura de la berenjena denota la presencia de una antocianina, la nasunina, que tiene una potente acción antioxidante”. Por eso, se recomienda consumir esta verdura con cáscara para poder aprovechar todas sus propiedades nutricionales, ya que el color de la cáscara podría determinar que allí hay más presencia de vitaminas y nutrientes.
  • Naranja y limón: la cáscara y la tela blanca que rodea a las frutas cítricas, es una buena fuente de nutrientes, por ejemplo, la segunda tiene un alto contenido de fibra y de “compuestos fenólicos, que revienen la oxidación celular”.
  • Consumir la cáscara de un cítrico es algo que suena poco apetecible, debido a su intenso sabor amargo; por eso, el medio sugiere rallarla y agregarla a la mezcla de algún postre, batido o yogur.
  • Papa: este producto tiene un alto contenido de fibra y vitaminas, pero la mayoría de estos compuestos está presente en la piel de este tubérculo. Además, se considera que la cáscara tiene un alto contenido de vitamina C, por ende su consumo fortalece el sistema inmune.
  • Pepino cohombro: el pepino es muy diferente en su interior y en su exterior, al parecer en su piel hay cantidades significativas de betacaroteno, sustancia que el cuerpo trasforma en vitamina A y que es esencial e indispensable para la salud visual.
  • Mango: es común deshacerse de la cáscara de esta fruta debido a su textura rígida y poco digerible; sin embargo, en ella están presentes algunos antioxidantes como los carotenoides y polifenoles como la mangiferina.
  • Fuente consultada: Semana